El 2 de abril de 2011 dos directivos de Banca Privada de Andorra (BPA) aterrizaban en Moscú. Allí les esperaba un coche para trasladarlos al hotel Ritz Carlton, un cinco estrellas acorde con la reunión que iban a mantener. Los gastos los pagó su anfitrión: Victor Kanaikin, un exgeneral ruso, director general de la empresa Spetsneftegaz, dedicada a vigilar los...
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