Tener imputados por el Tribunal Supremo a dos expresidentes del partido y de la Junta de Andalucía no es fácil de gestionar, pero el PSOE fue ayer víctima de su propio discurso en materia de regeneración: en octubre aprobó un «código ético» que fijaba la dimisión de un imputado en la apertura del juicio oral, pero después Pedro Sánchez lo endureció «in voce»,...
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