Si es verdad que Susana Díaz desea a quien haya defraudado un euro con los cursos de formación en su comunidad «¡que lo crujan!», como declaró el otro día al conocer la detención de otras tres docenas de personas relacionadas con este caso, no tiene que buscar a quien crujir muy lejos de su despacho; quizás, incluso, lo encuentre dentro.
El pasado abril la Intervención...
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