Madrid está maldito. Sus tres grandes partidos –PP, PSOE e IU– presentaron en 2011 media docena de nombres en sus papeletas electorales y hoy todos son tierra quemada, en buena medida por las luchas internas entre sus mandos. Rajoy colocó en su ticket a Alberto Ruiz-Gallardón y Esperanza Aguirre: tres años después, el primero es un abogado en espera de destino...
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