Veinte años después, la huella del dirigente del PP de San Sebastián Gregorio Ordóñez, asesinado por ETA el 23 de enero de 1995, quedó incrustada en el Parlamento Vasco, donde el Ejecutivo de Urkullu y todos los grupos, incluido Bildu, rindieron un tributo silencioso a su figura, bajo una intensa tormenta de nieve. El pebetero del jardín del Parlamento quedó...
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