Desde el ventanal de su despacho en el grupo OHL en la planta 17 de Torre Espacio, el cuarto rascacielos más alto de España, entra la luz a raudales, y a pesar de sufrir de fotofobia, por sus ojos azules claros como el agua, Josep Piqué se crece ante los retos. Tiene todo ordenado en pequeños montones de papeles diseminados por la mesa de su despacho y en amplias...
Suscribete para leer la noticia completa:

