El exfuncionario de prisiones José Antonio Ortega Lara, que permaneció 532 días sepultado bajo tierra, deseó ayer a uno de sus secuestradores, Jesús María Uribetxeberria Bolinaga, «Boli», fallecido el pasado viernes víctima de un cáncer, que «encuentre la paz que quizá no encontró en vida». Las palabras de Ortega Lara describen a un hombre sin rencor que, pese...
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