Sonia Castedo puso ayer fin a tres meses y seis días de presiones para dejar la alcaldía de Alicante. Lo hizo sin avisar más que a su entorno cercano y a través de su canal preferido, la red social Facebook, donde últimamente comunicaba sus decisiones sin que estas fueran conocidas ni siquiera por su equipo. Era otra forma de mostrar el descontento con el trato...
Suscribete para leer la noticia completa:

