El exceso de Pedro Sánchez con sus ataques y descalificaciones a Mariano Rajoy salvó ayer al PP de la desmoralización. Los ministros y los diputados del partido del Gobierno aguantaron estoicamente cuatro horas de vapuleo de prácticamente toda la oposición a propósito de sus corrupciones varias con las cabezas gachas, sin abandonar sus escaños, víctimas de la...
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