Quienes conocen bien a Ana Mato veían a la hasta ayer ministra de Sanidad muy cansada, como si durante las últimas semanas ya hubiera decidido tirar la toalla. La suya parecía la crónica de una dimisión anunciada y la citación en el «caso Gürtel» como «partícipe a título lucrativo» ha terminado por precipitar su decisión. Aunque el juez no le ha imputado ningún...
Suscribete para leer la noticia completa:

