El Rey entregó ayer, por primera vez, los despachos a una nueva promoción de diplomáticos (la número 66) a los que dirigió unas palabras con las que parecía que se estaba describiendo a sí mismo tras la proclamación: «Ahora viene la carrera de verdad: mucho más larga, con obstáculos imprevistos, con grandes emociones, con algún sinsabor; os esperan no pocos...
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