Con un discurso que arrancó con los desconocidos intentos de exploración lunar en 1865 –a los que España aportó bien poco, «110 reales... y yo no estaba entonces en el Gobierno» (bromeó)–, el presidente Mariano Rajoy quiso reivindicar ayer la excelencia científica de la España del siglo XXI, «décima potencia del mundo» en este campo.
Un hecho que, en su opinión,...
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