Marta Ferrusola y algunos de sus hijos han realizado varios viajes al año a Andorra a lo largo de tres décadas. La frecuencia era tan elevada que los policías y los guardias civiles hasta bromeaban cada vez que la mujer de Jordi Pujol o alguno de sus hijos atravesaba «la autopista del dinero», como los agentes llegaron a bautizar el paso fronterizo de La Farga...
Suscribete para leer la noticia completa:

