El adiós a Miguel Boyer fue ayer un reflejo fugaz de su vida, en particular la de los últimos años. Se dieron cita empresarios, algún famoso, políticos y casi ningún socialista. El partido por cuya militancia fue encarcelado en los años 70, bajo cuyas siglas fue superministro y que acabaría abandonando en 1996 para irse a la FAES de José María Aznar apenas tuvo...
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