Rosa Díaz ha dejado de ser la política más popular de España en todas las encuestas pero ella prefiere mantenerse en la palestra aunque en lugar de ser la querida Cenicienta, adalid de la lucha contra los peores vicios del bipartidismo, se esté convirtiendo en la madrastra antipática que dice que no a todo lo que no le convenga personalmente. Eso es lo que hizo...
Suscribete para leer la noticia completa:

