Adentrarse en las razones que impulsaron a más de un millar de subsaharianos a cruzar en 48 horas el Estrecho es difícil. Contarlos es lo fácil, uno por uno, casi sin mirarlos a los ojos, para poder sobrellevar mejor la situación. Sin embargo, detrás de cada número se esconde una historia, el origen de un camino cuyo destino es una tierra prometida que no se...
Suscribete para leer la noticia completa:

