La ciudad menos independentista de Cataluña vive de un turismo que no entiende de señas de identidad
Hoy apetece ser transgresor y entrar en una tienda de vestidos de faralaes situada a 50 metros del cuartel general del presidente de la Generalitat Artur Mas. Pura provocación, pero cruzar esa línea política que separa lo español de lo catalán permite a una reconciliarse...
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