Con una celeridad que los próximos a Jordi Pujol ven sospechosa, la Justicia y Hacienda, como los periodistas que desde ayer están apostados frente a su casa, no dejan descansar al expresidente de la Generalitat en su chalé-refugio de Queralbs (Gerona). Como confirmó el propio exmandatario a los medios de comunicación que le acechan, ayer mismo al mediodía dos...
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