Los dirigentes federales y barones del PSOE tienen mucho temor a que los candidatos a la Secretaría General, en el fragor de la competición, empiecen a ir por libre con una «subasta» de propuestas no acordes a lo aprobado en la Conferencia Política de noviembre. Ya pasó con la «consulta» catalana que aceptó Eduardo Madina, para después rectificar; o con el reconocimiento...
Suscribete para leer la noticia completa:

