Susana Díaz anunció ayer que no competirá por la Secretaría General del PSOE y ya ha conseguido dos efectos: uno de ellos, orgánico, impulsar la candidatura del hasta ahora tercero en liza, el diputado madrileño Pedro Sánchez, convirtiendo la elección de los 200.000 afiliados el 13 de julio en un duelo entre él y Eduardo Madina; y otro efecto, probablemente...
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