Como rasgo, quizás, de una Monarquía moderna, el español se acostumbró a ver a su Rey en actos deportivos tanto como en desfiles, visitas o actividades puramente institucionales. La agenda real dedicó tiempo y cariñosa atención al deportista español, en paralelo a su crecimiento y a su potenciación internacional. Recordamos al Rey, sin dificultad, siendo anfitrión...
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