Es un gran titular. Pero los titulares no entran en detalles, y el diablo se esconde en los detalles. Al anunciar el fin del bipartidismo se olvida que estas han sido unas elecciones europeas, donde, como en la primera vuelta de las francesas, se vota con el corazón, para votar con la cartera en la segunda y definitiva. Quiero decir que los europeos soltaron...
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