Otra vez la rigidez del formato impidió un verdadero debate, pero al menos esta vez se habló de Europa –política agraria, energía, inmigración–, aunque fuera a fuerza de eslóganes exprés que los interlocutores lanzaban en turnos frenéticos de un minuto, casi siempre sin que los siguientes abrieran un intercambio de ideas. Se celebró ayer la «cita a seis», la...
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