«Un momento, que soy la mujer del comisario de Astorga». Fueron las primeras palabras que pronunció Montserrat González, 59 años, tras ser retenida por la Policía Local de León, solo unos minutos después de ejecutar con absoluta frialdad a la presidenta de la Diputación, Isabel Carrasco. Sentada en el asiento del copiloto del flamante Mercedes de dos plazas plateado...
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