El regidor malagueño consigue grabar con su uña sobre un mantel de papel los perfiles del casco histórico de Málaga, la Alameda, el puerto, el exquisito rincón donde se alzará el centro Pompidou, el Museo Picasso, el Carmen Thyssen, las obras del Auditorio. Eso se llama virtuosismo. O empeño en hacer ver que la marca Málaga está de moda pese a que los municipios,...
Suscribete para leer la noticia completa:

