El gran negocio de los ERE estaba en las comisiones desorbitadas que cobraban los intermediarios por tramitar ayudas. La Dirección General de Seguros estima que la Junta de Andalucía repartió 66,15 millones de euros en mordidas entre consultoras, abogados y sindicatos gracias al nulo control de la Administración sobre las minutas que aplicaban a los expedientes....
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