PERIÓDICAMENTE, si no como serpiente de verano, al menos cada cuatro años cuando se acercan las elecciones, los grupos minoritarios que ven difícil o dificultado el poder tener la representación que ellos creen merecer en el Parlamento de Canarias, vuelven a poner sobre el tapete la reforma electoral de marras. Al mismo tiempo, poniendo cara de no haber roto...
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