Ser «uno de los navíos más modernos de toda la costa portuguesa», en palabras de su armador, no le libró de la suerte que antes corrieron muchos otros en el mar. El naufragio del pesquero «Santa Ana» –con una tripulación de nueve personas– a media milla de Cabo Peñas, en la costa asturiana, se saldaba ayer con un único superviviente: uno de sus patrones, de origen...
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