Si Zapatero ponía morritos, el entrevistador le respondía con más. Eran dos señores haciendo visajes en un sofá
A Zapatero, Mejide siempre le pareció enigmático y por eso le concedió la entrevista, por el misterio. «Sobre este Chester no hay presidentes». Ni que lo digas. Risto le habló como a un triunfito, de tú y con insolencia....
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