Tres años después de su imputación, el que fuera delegado de Empleo en Sevilla, Antonio Rivas, compareció ante la juez Alaya. Aunque se acogió a su derecho y no declaró, la instructora del sumario de los ERE le imputó tres delitos: prevaricación, malversación de caudales y tráfico de influencias.
La comparecencia de Rivas levantó gran expectación que provocó que...
Suscribete para leer la noticia completa:

