Que cada palo aguante su vela. El auto del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, que tal como adelantó ayer ABC «no prohibió» la celebración del «aquelarre» proetarra de Durango es, en esencia, el recordatorio de que no basta con meras sospechas para, de forma preventiva, impedir el derecho fundamental a la libertad de expresión. A las Fuerzas de Seguridad...
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