Se hace difícil emplear el pasado porque su presencia cálida palpita aún entre nosotros; porque todavía resuenan en nuestros oídos sus risas (últimamente más apagadas), sus bromas y sus palabras siempre cariñosas. Pero ya no hay más remedio porque Francisco José Hernando Santiago nos ha dejado. Paco Hernando, al menos por un tiempo, se nos ha ido. Pese a su...
Suscribete para leer la noticia completa:

