El territorio andaluz se quedó pequeño para los negocios de formación de la federación regional de la Unión General de Trabajadores (UGT-A). De la mano de la Junta de Andalucía, que le inyectó 1,8 millones de euros de fondos públicos durante cuatro años, la central montó ocho sucursales de formación, denominadas como aulas sindicales, en siete países de Centroamérica...
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