Cada palabra, cada gesto, cada declaración de un abogado, cada movimiento mínimo, incluidos los del juez instructor del caso Asunta, se convierten en un titular como contrapeso al secreto del sumario que sigue decretado. La instrucción está a punto de entrar en su recta final. Los investigadores, el fiscal y el juez no tienen duda sobre la implicación de los...
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