El Gobierno vasco aprovechó ayer la sentencia de Estrasburgo para erigirse en supuesto «mediador» entre el mundo de ETA y la Moncloa, y sacar cabeza como actor «fundamental» para la «paz». En la que fue una de las primeras reacciones del día, volvió a presionar para que el Ejecutivo de Mariano Rajoy «inicie» una «nueva etapa» en la política penitenciaria y favorezca...
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