«Mi abogado y yo hemos aguantado carretas y carretones, pero ahora a (sic) llegado nuestro momento, y lo vamos a demostrar [inocencia]. A la policía, que manipula prácticamente todo, ya le desmontaré todo». Desafiante pero a la vez disperso e inconsistente en su argumentación. Sin atisbo de arrepentimiento, con un latente odio hacia su mujer y durísimos ataques...
Suscribete para leer la noticia completa:

