Emiliano García-Page (Toledo, 1968) es lo contrario a la crispación. Y más cuando aborda tensiones frentistas en lo territorial tan difíciles como las actuales, ante las que reclama la «obligación de intentar, entre todos, bajar la inflamación con antibiótico político». Él es el primero que se aplica la receta y no echa alcohol a la herida, lo que no quita para...
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«Yo amparo el derecho a decidir, pero de todos los españoles»

