no hay trampa más artera en la tragicomedia catalana que la tercera vía. El nuevo veneno sirve a varios fines. Intenta salvar la cara al nacionalismo, de modo que el «establishment» catalán sin asilvestrar no tenga que romper su silencio cobardón y acomodaticio para señalar con el dedo a CiU y decirle: tú eres culpable de este contradiós. La tercera vía permite...
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