Ningún ministro se arrepiente de haber aceptado su puesto ni se quiere ir, lo que sucedía recientemente
La prueba evidente de que la crisis se va a terminar no está en la cara sonriente de los miembros del Gobierno, sino en que a día de hoy ninguno de los ministros se arrepiente de haber aceptado su puesto y tampoco ninguno se quiere ir, lo que sucedía hasta recientemente....
Suscribete para leer la noticia completa:

