LA semana pasada, como cada año por estas fechas, se abrió el año judicial entre grandes pompas y boatos, con personajes «empuñetados» y repletos de metales en el pecho que al caminar tintinean cual campanillas en las procesiones, más cuanta más importancia dentro del gremio tiene el portante. Como el prometer adelgazar y aprender inglés cada año nuevo, se repite...
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