Joseba Elosúa, propietario del bar Faisán, reconoció ayer en la Audiencia Nacional, durante la segunda jornada del juicio por el chivatazo a ETA, que el 4 de mayo de 2006 un hombre preguntó por él en su bar y «me da un teléfono, el móvil, porque una persona me quiere hablar». Elosúa aseguró que en esa llamada, de unos ocho o diez minutos de duración, su interlocutor...
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