Estaba todo medido al detalle. La partida de cocaína, media tonelada, procedente de Colombia, llegaba el pasado mes de agosto a las costas gallegas a bordo de un velero. Los cuatro detenidos, miembros del conocido club de motoristas de San Diego, «Los Ángeles del Infierno», debían encargarse de su distribución en España.
La presencia de este grupo en Galicia,...
Suscribete para leer la noticia completa:

