El juez instructor del caso Nóos, José Castro, expresó ayer su malestar por el hecho de que se pueda poner en duda su imparcialidad como magistrado a raíz del encuentro que, el pasado lunes por la tarde, mantuvo en una terraza de Palma de Mallorca con la abogada de Manos Limpias Virginia López Negrete, que ejerce la acusación popular en esta causa judicial.
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