Siguiendo su histórica política de hechos consumados –véase la construcción del aeropuerto o el lanzamiento de bloques de hormigón, ejemplos lejanos y recientes–, las autoridades gibraltareñas han comenzado unas nuevas obras para ganar terreno al mar con la construcción de un nuevo espigón que ejerza de contención ante el temporal que azota al Peñón en su cara...
Suscribete para leer la noticia completa: