El 21 de abril de 2009 José Antonio Griñán, tras heredar la Presidencia de la Junta de su compañero y amigo Manuel Chaves, prometió que no iba a perder un solo minuto en aplicarse a una lucha sin cuartel contra la crisis. Los demás asuntos, incluidas las rencillas internas del partido en Andalucía, pasaban a ser una cuestión secundaria. Cuatro meses más tarde...
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