ANTES la federación barcelonesa del PSC era mucha federación. Pregúntenselo, si no, a los Maragall. Cuando el mayor era alcalde de Barcelona y el menor, hermanísimo entre bastidores, no hubo comicios municipales en los que el aparato local del partido no acabara impusiendo en las listas unos cuantos nombres de elección segura. A pesar de los Maragall, claro,...
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