DESDE los remotos tiempos a los que la memoria alcanza, siempre se ha hablado de que Canarias debía ser un puente económico y cultural con el continente africano. Y ese deseo, que no ha habido político que no enunciara la necesidad de revivir de una u otra manera, una y otra vez se ha visto reducido después a un sueño con pocos flecos hechos realidad. Pero pocos...
Suscribete para leer la noticia completa:

