Con permiso del PSC, todos los dolores de cabeza del PSOE pasan estos días por Andalucía y por tratar de salvaguardar a la veintena de altos cargos de la Junta imputados el martes en la trama de los ERE, cuando Ferraz todavía está encajando la marcha en diferido de José Antonio Griñán, cuyo relevo se complica y ha agitado el debate sobre el de Alfredo Pérez Rubalcaba....
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