«Si el enemigo no siente en la nuca la presión no vamos a conseguir que el proceso avance. No podemos estar de brazos cruzados esperando a ver lo que hace Bildu». Este es uno de los muchos y ácidos reproches que lanzaron representantes del núcleo duro instalado en las bases de Sortu, en el transcurso de las asambleas locales celebradas a principios del pasado...
Suscribete para leer la noticia completa:

