los pícaros del siglo XVII y los vendedores de elixir del XIX conocían el secreto. Luego lo han reventado sus epígonos en indiscretas escuelas de negocios, donde llegan a bautizarlo como «tangibilizar». Emprendedores, estafadores y locos siempre han conocido el arte de crear entes; de sacar de la nada, sin necesidad, al fantasma, al destino que no existe: Barataria,...
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